Transformación | Boletín Informativo la Certeza de La Victoria

“Mi alianza es con Jesús”

Más que abundante
África
Hermínio Pereira: “Tengo motivos para glorificar a Dios” – Foto: Archivo personal

“MI ALIANZA ES CON JESÚS”

Tras una decepción amorosa, Hermínio Pereira encontró en Cristo la razón para vivir


Carlos Fernandes


Las relaciones conflictivas llevaron a Hermínio Pereira Neto, de 51 años, al límite. Buscaba, en los amores, la paz que solo Jesús puede dar. Hermínio es jefe de producción en una empresa de mármol y vivía con su novia. Sin embargo, no le gustó esa situación y decidió ponerle fin.

Hermínio se dedica a la evangelización: “Todo lo que Dios ha hecho en mi historia es indescriptible” – Foto: Archivo personal

Tras el fin de la relación, conoció a otra mujer, y este nuevo vínculo emocional lo llevó a un abismo. “Ella era de una secta. Me desperté una vez y la casa estaba llena de gente vestida de blanco haciendo rituales. Ella me explicó lo que estaba pasando y me asusté. No era lugar para mí”, dice Hermínio, quien tenía alguna noción del mundo espiritual. “Traté de dejar la relación, pero no encontraba fuerzas. Una noche, viendo el Show de la Fe, comprendí cómo es Jesús. Viendo con frecuencia el programa, me di cuenta de que ese era el camino a seguir”, dice. No obstante, en ese momento, Hermínio no podía romper con su pareja.

Foto: Arquivo pessoal

Ese año, el Dr. Soares estuvo en la capital de la ciudad donde Hermínio vive, así que acudió al evento con un amigo. En la reunión, encontró a otro conocido que habló sobre su conversión y cómo Jesús y el ministerio de la Iglesia de la Gracia lo ayudaron. “Fui testigo de muchos milagros allí. El domingo siguiente, volví a encontrar a uno de esos amigos. Iba a la iglesia y me invitó. Fui al servicio y comencé a leer la Biblia”, recuerda. Así que Hermínio leyó en 2 Crónicas, capítulo 20, versículo 20: Creed en Jehová, vuestro Dios y estaréis seguros; creed a sus profetas y seréis prosperados”. “Ya consideraba al pastor de esa Iglesia como mi líder, y le conté mi situación. Dijo que estaba atado y oró por mí. Inmediatamente fui liberado”, dice.

En 2018, Hermínio se convirtió en colaborador y, hoy, dirige el ministerio de evangelización. Él y su equipo llevan la Palabra y la comida a las personas sin hogar. “Mi vida es una bendición. Todos los días tengo razones para glorificar a Dios. Todo lo que el Señor ha hecho en mi historia es indescriptible. Estoy soltero y mi alianza, sólida e inquebrantable, es con Jesús”.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *